Un poco de teoría: La punción folicular (1)

Un poco de teoria La puncion folicular 1Uno de los principales temores de las pacientes que se someten a una FIV es  la punción folicular.  Es un momento que plantea muchas dudas y también ¿por qué no decirlo?, cierto temor.  No en vano, para muchas mujeres será la primera vez que entren en un quirófano. Preguntas como: ¿Cuánto tiempo se tarda en hacer la punción? ¿Me voy a enterar? ¿Me van a dormir “entera”? aparecen siempre que hablo de la punción.

La punción folicular precisa, casi siempre, de sedación.  La sedación es un tipo de anestesia en la que se utiliza un hipnótico (normalmente el propofol) que es el que hace la paciente no se entere de nada los minutos que tarda el ginecólogo en pinchar con una aguja que, guiada por ecografía, atraviesa la vagina y llega al interior de todos y cada uno de los folículos.  Esa aguja va conectada a un sistema de aspiración, por lo que se va aspirando el líquido de todos los folículos. Como podréis suponer, no es lo mismo pinchar 4 folículos que 20.  El tiempo de la punción puede variar de pocos segundos a varios minutos.  Durante este tiempo, la paciente está “inconsciente” pero es capaz de respirar por si misma (a diferencia de la anestesia general, que necesita de la ayuda de una máquina para respirar).

La confusión entre muchas pacientes aparece porque mucha gente cree que sólo existen dos tipos de anestesia: “la que me duermen de cintura para abajo o la que me duermen entera”.  De ahí que popularmente se confunda la sedación con la anestesia general.  Pero nada más lejos de la realidad.  La recuperación de una sedación es muy rápida.  En poco mas de una hora, la paciente está bien como para desayunar y ser dada de alta.Espero haber solucionado algunas dudas.  Para no hacer tan largo este post, en el siguiente hablaré de las posibles complicaciones.

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La calidad embrionaria

Un tema que preocupa mucho a los pacientes es la calidad de los embriones que se obtienen en un tratamiento de fecundación in vitro, y si esa calidad se corresponde después con la tasa de embarazo.

Los biólogos clasifican los embriones en función de unos parámetros basados en su morfología. Revisan, por ejemplo, el número y el tamaño de las células en los diferentes días de cultivo o el grado de fragmentación de estos embriones. Así, esta clasificación (que va de la A a la D) nos ayuda a la hora de seleccionar qué embriones tienen más posibilidades de conseguir una gestación dado que existe una correlación estadística clara entre la calidad embrionaria y la tasa de embarazo (los embriones A y B tienen más probabilidades de gestación).

La calidad embrionaria

Esta es la teoría aunque en realidad esto no siempre se cumple. A veces los embriones “bonitos” no siempre son los que consiguen “El Niño Sano En Casa” (objetivo último de la fecundación in vitro) y al revés, embriones “feos” dan embarazos sin problemas.

Os pondré un ejemplo:

Reconozco que me dan miedo las gestaciones gemelares, y verdadero pavor las gestaciones triples. Por eso, me supone una decisión difícil la de transferir tres embriones. Poquísimas veces he animado a los pacientes a transferirse tres embriones (las podría contar con los dedos de las manos). Siempre tengo en mente a una paciente que insistió en transferirse los tres que le quedaban porque eran de calidad “C” y no había conseguido embarazo en la primera transferencia siendo los dos embriones A. De nada sirvieron nuestras explicaciones, no creía en las posibilidades de sus embriones y quiso ponerse los tres… ¡Y se implantaron los tres!

Con esto quiero demostrar que no debemos menospreciar los embriones de calidad “regular” porque muchos de los niños nacidos provienen precisamente de esos embriones.

Un poco de teoría: la vitrificación

Un poco de teoria la vitrificacionLa vitrificación es una técnica de congelación ultrarápida que impide la formación de cristales en las células, por lo que la supervivencia de estas células cuando se desvitrifican es altísima ( más del 90%).
Podemos vitrificar tanto óvulos como embriones. Los óvulos los vitrificamos en los casos de preservación de la fertilidad, ya sea en aquellas pacientes a las que les han diagnosticado un cáncer y el tratamiento de quimioterapia les va a ocasionar un probable fallo ovárico o en aquellas mujeres que quieren conservar sus óvulos para retrasar su maternidad.
Los embriones que vitrificamos acostumbran a ser los sobrantes de una fecundación in vitro. Pero cada vez más a menudo utilizamos esta técnica para todos los embriones posponiendo la transferencia en vez de transferir “los más bonitos” en el ciclo estimulado. Esta FIV “en dos tiempos” nos está dando unos excelentes resultados.
¡Confiad en los embriones vitrificados!