Hablemos de la donación de óvulos (II)

Hablemos de la donacion de ovulos IIUna vez la paciente acepta la donación de óvulos como una salida a su problema de fertilidad, el camino que debe recorrer es, a nivel de medicación y de controles, mucho más fácil.

De hecho, es la donante la que se va a someter a controles estrictos e inyecciones de medicación subcutánea diarias, mientras que la receptora sólo necesita tomar estrógenos (ya sea en comprimidos o parches) para preparar su endometrio.

Hoy en día, existen dos maneras de hacer la donación de óvulos. La primera es utilizar óvulos congelados. Cómo comenté al explicar la vitrificación de óvulos, esta opción nos ofrece la posibilidad de generar óvulos (en este caso, de donantes) que se guardan en el banco y se descongelan para ser inseminados con el semen de la pareja en el momento en que la receptora ya está preparada. Este sistema es muy cómodo pero precisa de un buen programa de vitrificación de óvulos (y no todos los centros lo tienen).

La otra opción es utilizar el ciclo en fresco de la donante, es decir, en el momento de la punción folicular de la donante sus óvulos se inseminan con el semen y se obtiene embriones para transferir en la receptora.  Esta vía precisa de la sincronización de los ciclos de la donante y de la receptora, es más lenta y a veces aparecen sangrados en la receptora que nos obligan a cancelar el tratamiento y volver a empezar, pero no implica la vitrificación previa de los óvulos.

Los centros utilizan un método u otro en función de la experiencia que tengan y de los resultados obtenidos.  En definitiva, lo que se busca es conseguir embriones que den lugar a un embarazo y esto se logra tanto con óvulos vitrificados cómo con el ciclo en fresco.

 

 

 

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Hablemos de la donación de óvulos

Hoy en día, muchas parejas consiguen el embarazo mediante la donación de óvulos. Esta técnica está indicada tanto para aquellas pacientes que tienen un fallo ovárico y ya no tienen óvulos (ya sea debido a cirugías, tratamientos agresivos o simplemente por causa genética) como para aquellas mujeres que, aún teniendo óvulos, varios tratamientos previos han demostrado la baja calidad de los mismos (sobretodo en pacientes con más de 42-43 años).

Hablemos de la donacion de ovulos

Cuando comento esta opción, de entrada los pacientes suelen rechazarla. Y es totalmente lógico. Desde nuestros ancestros, los humanos perpetuamos la especie transmitiendo nuestros genes. Y es ese instinto el que origina el rechazo inicial.

Pero si les dejas tiempo para que lo asimilen, muchos vuelven para que les des más información y con millones de dudas rondando por la cabeza: ¿Qué chicas vienen al centro para donar sus óvulos?¿Son sanas? ¿Cómo se selecciona a la que será mi donante? ¿Puede donarme los óvulos mi hermana?…

Todas estas preguntas las voy contestando sin prisa, explicando que las chicas que donan sus óvulos son jóvenes (por ley han de tener menos de 35 años, aunque en nuestro centro no solemos cogerlas con más de 30).

En nuestro país, la donación de óvulos es totalmente anónima. Eso quiere decir que ni la donante sabrá nunca quién es la destinataria de sus óvulos ni la receptora sabrá la identidad de la donante. Podrá saber, eso sí, la edad y características físicas. Por lo tanto, aunque amablemente mi hermana se ofrezca a darme sus óvulos, no va a poder ser.

Es el centro el que asigna a la donante de cada receptora, teniendo en cuenta sobretodo las características físicas y también el grupo sanguíneo (importante en los casos en los que la paciente es Rh negativo)

Todas las donantes pasan analíticas y controles médicos exhaustivos, así como un test psicotécnico por parte de nuestra psicóloga. Ella es la que en último término decide si esa chica es apta para realizar una donación.

Una de las preguntas que más me suelen hacer, a parte de qué características físicas tendrá la donante, es si son chicas universitarias. Yo supongo que cuando me hacen esta pregunta están hablando del grado de inteligencia. Siempre contesto lo mismo: que se llegue a la universidad o no es un tema de oportunidad, conozco muchísima gente que no ha tenido la posibilidad de acceder a estudiar en la universidad con una capacidad intelectual muy por encima de la media, y al revés…

Llegados a este punto, me gustaría comentar algo que no todo el mundo conoce: la genética de la persona, es decir, los genes que heredamos de nuestros padres, nos puede predisponer a muchas cosas, pero el ambiente, es decir, todos aquellos estímulos que nos rodean desde que nacemos, pueden hacer que esos genes se expresen o no.

Y voy a poner un ejemplo. La inteligencia tiene una parte que se hereda (eso es evidente) y que se calcula en un 70%, pero el 30% restante dependerá del ambiente en el que crezca ese niño. Estudios demostraron que gemelos idénticos (misma genética) criados en ambientes diferentes, tenían comportamientos y capacidades diferentes. Así que ¡nosotros podemos influir mucho sobre cómo será ese niño según la forma en la que le eduquemos!

En el próximo post explicaré la parte práctica de la donación, pero me parecía mucho más importante aclarar estos aspectos. Afortunadamente, la genética no lo es todo.